Superar los 21 goles de un mito como Butragueño es una gran alegría

El gol que marcó el pasado domingo ante el Alcorcón en el Alfredo Di Stéfano no se borrará jamás de la memoria de Jesé.

El magnífico gol que anotó Jesé el pasado domingo ante el Alcorcón le hizo entrar en la historia del Real Madrid. “Cuando le igualé, Emilio me escribió. Me alegré muchísimo, no me lo esperaba. Que una persona como él tenga el detalle de mandarme un mensaje, felicitarme y decirme que estaba seguro de que lo iba a superar es una ilusión grandísima. Ahora estoy muy feliz por lograr esa marca de 22 goles. Satisfacción es poco, no tengo palabras. Superar o ya sólo igualar la marca de un mito como es Emilio Butragueño, que tiene mucha historia en este club y ha sido siempre un personaje muy importante aquí, es una alegría grandísima”, señaló. Un gol que brilló no sólo por su significado, sino también por su calidad, que puso en pie a la afición del Di Stéfano: “Fue un golazo. Estaba celebrándolo con mis compañeros y me di cuenta de que estaba aplaudiendo mucha gente, no me lo esperaba. De todos los que he metido me quedo con este. Fue un gol muy difícil y en un momento clave”.

Esos 22 goles demuestran el potencial ofensivo del delantero canario, cuya figura ha sido determinante para el equipo: “Ha sido un año muy importante. Es difícil meter goles y también darlos y lo he logrado. Pero sobre todo ha sido importante porque he ayudado a mis compañeros y me siento muy bien”. A pesar de todo, el 10 del Castilla restó mérito a su labor y ensalzó la de sus compañeros: “Tenemos gente muy fuerte arriba. Lucas ha hecho un buen papel, Chersyhev siempre ha sido clave, también Borja porque es diferente y un gran futbolista. Además, cuando bajan Álvaro y Nacho nos aportan muchísimo y se ha notado. Hay que darles la enhorabuena a ellos también porque han sido muy importantes en el equipo”.

El Castilla, que fue el mejor equipo de la Segunda B la pasada campaña, tenía claro que afrontaba un complicado reto en una nueva categoría. Un salto a la Segunda División que “se ha notado en la hora de jugar. La diferencia es que esta categoría va a otra velocidad que en Segunda B: tienes que ser más rápido, te presionan mucho más, los equipos se colocan y defienden mejor y atacan muy bien”. Pero este equipo se caracteriza por no rendirse jamás y supo cogerle el pulso a la categoría para firmar una brillante campaña en la zona alta de la tabla: “Al principio nos costó adaptarnos y tuvimos partidos muy difíciles. Hemos tenido muchos momentos, pero me quedo con que siempre hemos sido una piña en todos los partidos. Hay muy buen ambiente, somos compañeros y fuera de aquí hacemos vida juntos. Todo eso en un equipo es muy importante. Me quedo con el final de temporada que hemos hecho. El equipo ha terminado muy fuerte y con muchas ganas de más, eso es importante. Creo que si la competición hubiese durado un mes más nos hubiéramos metido entre los tres primeros”.

Para lograr la permanencia y tener muy cerca el objetivo de ser el mejor filial de España ha sido clave el rendimiento de los blancos en el Alfredo Di Stéfano, un campo inaccesible para sus rivales: “Hemos hecho de nuestra casa un fortín y se lo tenemos que agradecer a la afición. Nos habíamos marcado el objetivo de estar por delante del Barcelona B, que es el eterno rival, y lo hemos logrado. Estoy muy contento por el trabajo que ha hecho todo el equipo”.

A tan sólo unos días de despedir la competición liguera, el delantero blanco tiene un nuevo reto en mente junto a sus compañeros Derik y Llorente: el Mundial de Turquía Sub-20. “Es bonito, nunca he jugado un Mundial y hay que aprovecharlo. Vamos con mucha ilusión, tenemos un buen equipo y hay que llegar lo más lejos posible porque España es la mejor selección del mundo. El verano pasado hicimos un gran Europeo, pero este año va a ser más difícil porque es un Mundial, tenemos un grupo muy complicado junto a Francia, Ghana y EE. UU., que son rivales muy buenos, y la competición es más larga”, finalizó.